Rompe el bucle y recupera el control:
La técnica STOP es una pausa consciente para frenar el piloto automático.
👉 Te detenés, respirás, observás qué sentís y recién ahí decidís cómo seguir.
Sirve para calmar la mente, bajar la intensidad emocional y responder de forma más clara en lugar de reaccionar sin pensar.

